Ven, Señor, muéstranos tu rostro y nos salvaremos.
Vei, et osténde nobis fáciem tuam, Dómine, qui sedes super Chérubim, et salvi érimus.
Oremos:
Elías volverá
Lectura del libro del Eclesiástico
En aquel tiempo surgió el profeta Elías como un fuego, su palabra quemaba como antorcha. El hizo venir sobre ellos el hambre, y en su celo los redujo en número. Por la palabra del Señor cerró los cielos e hizo también bajar fuego tres veces. ¡Qué glorioso fuiste, Elías, con tus prodigios! ¿Quién pretenderá parecerse a ti? Fuiste arrebatado en torbellino ardiente en un carro con caballos de fuego. De ti está escrito que en los castigos futuros calmarás la furia antes que estalle, para reconciliar a los padres con los hijos y restaurar las tribus de Jacob. Felices los que te vieron y murieron fieles al amor, porque también nosotros viviremos.
Sal 79, 2ab y 3b.15-16.18-19
Ven, Señor, a salvarnos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.
Pastor de Israel, escucha, tú que conduces a José como a un rebaño, despierta tu poder y ven a salvarnos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.
Dios todopoderoso, atiéndenos: Mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la planta que sembraste, el retoño que hiciste vigoroso.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.
Que tu mano proteja a tu elegido, al hombre que tú fortaleciste. Ya nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida para que invoquemos tu nombre.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.
Aleluya, aleluya.
Elías ha venido ya, pero no lo reconocieron
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, los discípulos le preguntaron a Jesús:
Te pedimos, Señor, que este sacrificio, signo de nuestra total entrega a ti, te sea ofrecido siempre para que realice la intención que tuviste al instituir este sacramento y lleve a cabo plenamente en nosotros tu salvación.
Las dos venidas de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Pronto vendré y traeré conmigo la recompensa, dice el Señor, y daré a cada uno según sus obras.
Ecce vénio cito et merces mea mecum est, dicit Dóminus, da-re unicuíque secúndum ópera sua.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Concédenos, Padre todopoderoso, que Cristo, el resplandor de tu gloria, nazca en nuestros corazones, para que su venida disipe las tinieblas del pecado y ponga de manifiesto que somos hijos de la luz.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
48, 1-4.9-11
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Ven, Señor, a salvarnos.
Ven, Señor, a salvarnos.
Ven, Señor, a salvarnos.Aclamación antes del Evangelio
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán al Salvador.
Paráte viam Dómini, rectas fácite sémitas eius; vidébit omnis caro salutáre Dei.
Aleluya.Evangelio
17, 10-13
"¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?"
Jesús les respondió:
"Sí, Elías tenía que venir a restaurarlo todo. Pero les digo que Elías ha venido ya y no lo han reconocido, sino que han hecho con él lo que han querido. Del mismo modo van a hacer padecer al Hijo del hombre".
Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión